Comprender la amenaza del ransomware

El ransomware constituye hoy en día la ciberamenaza más temida por las empresas españolas. Según el INCIBE, el número de incidentes relacionados con ransomware aumentó un 30 % en 2024, afectando tanto a grandes grupos como a pymes y administraciones públicas. El principio es simple pero devastador: un software malicioso cifra los datos de la víctima y exige un rescate, generalmente en criptomonedas, para proporcionar la clave de descifrado.

Código malicioso en una pantalla en la oscuridad

Los grupos cibercriminales han profesionalizado considerablemente sus operaciones. El modelo Ransomware-as-a-Service (RaaS) permite a afiliados poco cualificados técnicamente lanzar ataques sofisticados a cambio de un porcentaje del rescate cobrado. Grupos como LockBit, BlackCat o Clop han industrializado así la ciberdelincuencia, con estructuras organizativas dignas de verdaderas empresas.

Los vectores de infección más comunes

Conocer los modos de intrusión es el primer paso para protegerse eficazmente. Los principales vectores de infección son:

  • El phishing por correo electrónico — Vector n.º 1 con el 67 % de las infecciones. Un correo con un archivo adjunto malicioso o un enlace a un sitio comprometido basta para desencadenar la infección.
  • La explotación de vulnerabilidades — Las brechas sin corregir en software, sistemas operativos o equipos de red (VPN, cortafuegos) son activamente buscadas por los atacantes.
  • Los accesos RDP expuestos — Los protocolos de escritorio remoto mal securizados constituyen una puerta de entrada privilegiada, especialmente desde la generalización del teletrabajo.
  • La cadena de suministro — El ataque a un proveedor de software permite afectar simultáneamente a cientos de clientes.
  • Los dispositivos USB — Menos frecuente pero todavía utilizado, especialmente para atacar entornos industriales aislados de Internet.
Ilustración de ciberseguridad

Estrategia de prevención en 7 puntos

La protección contra el ransomware se basa en un enfoque multicapa. Estos son los siete pilares de una estrategia de prevención eficaz:

Discos duros conectados para la copia de seguridad de datos

1. Copias de seguridad robustas (regla 3-2-1-1)

Mantenga como mínimo tres copias de sus datos, en dos soportes diferentes, una fuera del sitio y otra fuera de línea. Pruebe regularmente la restauración de sus copias de seguridad. Una copia de seguridad que no se puede restaurar es inútil.

2. Gestión de parches

Aplique las actualizaciones de seguridad en un plazo máximo de 72 horas para las vulnerabilidades críticas. Automatice el proceso tanto como sea posible y mantenga un inventario exhaustivo de sus activos de software.

3. Segmentación de red

Aísle los sistemas críticos y limite los flujos de red a lo estrictamente necesario. La segmentación impide la propagación lateral del ransomware una vez que ha penetrado el perímetro.

4. Autenticación reforzada

Despliegue la autenticación multifactor (MFA) en todos los accesos críticos: VPN, correo electrónico, aplicaciones de negocio, cuentas de administrador. El MFA bloquea más del 99 % de los intentos de compromiso de cuentas.

5. EDR/XDR en todos los puestos

Las soluciones de detección y respuesta en los endpoints (EDR) y su extensión cross-domain (XDR) permiten detectar y bloquear comportamientos sospechosos en tiempo real, antes de que comience el cifrado.

6. Concienciación continua

Forme regularmente a sus colaboradores para que reconozcan los intentos de phishing y los comportamientos de riesgo. Las simulaciones de phishing permiten medir y mejorar el nivel de vigilancia.

7. Plan de respuesta a incidentes

Prepare y pruebe un plan de respuesta específico para ransomware. Este plan debe definir los roles, los procedimientos de contención, los canales de comunicación y los criterios de decisión.

¿Qué hacer en caso de ataque?

A pesar de todas las precauciones, ninguna organización está a salvo. Si es víctima de un ransomware, estos son los pasos a seguir:

Ordenador portátil en un entorno oscuro
  1. Aislar inmediatamente los sistemas infectados de la red para detener la propagación
  2. No apagar las máquinas — la memoria RAM puede contener elementos útiles para la investigación
  3. Alertar a su equipo de respuesta a incidentes y a su dirección
  4. Presentar denuncia ante las autoridades competentes (policía, Guardia Civil)
  5. Notificar a la AEPD en las 72 horas si hay datos personales afectados
  6. No pagar el rescate — el pago no garantiza la recuperación de los datos y financia el ecosistema criminal
  7. Analizar el vector de intrusión para corregir la brecha explotada
  8. Restaurar los sistemas a partir de copias de seguridad sanas

El coste real de un ataque

Más allá del rescate en sí, el coste total de un ataque de ransomware incluye la interrupción de la actividad (a menudo varias semanas), los gastos de remediación técnica, los honorarios jurídicos, las posibles sanciones regulatorias y el daño reputacional. Para una pyme española, el coste medio de un incidente de ransomware se estima entre 50.000 € y 500.000 €. Para las grandes empresas, las cifras pueden alcanzar varios millones de euros.

Ilustración de ciberseguridad

Conclusión

La lucha contra el ransomware es una maratón, no un sprint. Requiere un enfoque global que combine tecnología, procesos y formación humana. Las empresas que invierten en prevención y preparación reducen considerablemente el impacto de un eventual ataque. No espere a ser víctima para actuar — contacte con un experto en ciberseguridad para evaluar su nivel de protección actual.